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miércoles, 10 de julio de 2013

Melocotones asados o hacer lo que quiero hacer.

Ya esta aqui el verano otra vez, como cada año.
Otra vez el calor, los mosquitos, los helados, las ensaladas, las noches cortas y los dias largos...para unos el verano es signo de descanso, de relax o de desconexión. Para otros todo lo contrario.

Cuando vives en un pueblo turístico como Almuñecar, el verano significa, para mis vecinos y amigos, para mi misma, entrar en una voragine de visitas, de compromisos, es un no parar.
Los días vuelan con la locura de la gente que llega, que te arrastra, que sólo piensa en divertirse.

Y yo me dejo arrastrar, entro en esa espiral que me envuelve y me voy a la calle, a la playa,  a malgastar las horas, quizás desperdiciándolo inútilmente pero con la sensación de que estoy haciendo lo politicamente correcto en estas fechas.


Enciendo la tele y sigo por la mañana la crónica del juicio de José Bretón que ha quemado a sus hijos y ahí sale, con cara de loco, se mete en mi salón y mira sin mirar, y yo mientras, cojo la toalla y la crema y me dispongo como millones de españoles en ir a la playa..
Y bajo las escaleras para cruzar la plaza que me lleva al mar y ya he olvidado el horror que me acababa de invadir.

Somos capaces a través de los medios de comunicación y de las redes sociales de estar muy informados, de ver y seguir la realidad en el momento pero si esto no sirve para emocionarnos, para hacernos sentir, me parece  que, corremos el peligro de convertirnos en animales de costumbres, a la vez que le damos al botón rojo del mando a distancia, descontectamos sentimientos y nos ponemos en modo #ON en otra actividad, sin inmutarnos lo más mínimo.

Por eso cuando esta mañana he cogido el cesto de la playa para seguir la rutina que el verano indica, me he arrepentido, he vuelto a casa y me he puesto a escribir esto.

No podemos ser como las avestruces, cerrar los ojos y pensar que estos dias de vacaciones son la panacea de la felicidad.
Pues no, mi felicidad es el reencuentro con los amigos que vienen, con mis hijos que llegan, la felicidad esta en el sentimiento, en el placer de un rato compartido, pero sobre todo,  en saber en qué momento,  qué es lo que quiero hacer.

Por eso hoy no he ido a la playa y quizás mañana tampoco, la obligación  gratuita no la quiero.

Me he quedado aqui con la tele encendida, esperando que la justicia se cumpla, con los ojos perdidos como él, impresionada por su frialdad,  asqueada de su cinismo.
Hacer lo que el cuerpo pida.

La libertad de actuación y la administración de nuestro tiempo son los grandes tesoros que nadie puede arrebatarnos,   no quiero desperdiciarlos y no quiero manejarme  ni por modas, ni costumbres ni  obligaciones y que sea "mi libre albedrío" el que me mueva a actuar en consecuencia.

Hay que intentar  hacer lo que "realmente" queremos hacer.

Y como yo tenía ganas de probar esta receta que había visto en varios blogs y de diversas maneras , me puse con estos melocotones asados que me parecen la mar de resultones, fáciles y sabrosos como postre. Lá unica pega es que hay que encender el horno, pero los podeis meter cuando vayais a comer y asi el calor lo sufrira la cocina "a solas"

Son tremendamente sencillos de hacer y mezclados con helado, o yogur muy frio me parece un postre  atractivo y sano.



Antes de poner la receta dos puntos a resaltar.. el primero que los cacharritos de gres, hechos a mano donde los he cocinado, son un regalo de  Ana Prieto Lucena de Las recetas de mama, que en su visita a #Almuñecar, me  trajo . A parte de ser preciosos son un detalle que tendré siempre conmigo y que seguro va a reportar mucha felicidad en mi cocina. Gracias querida Ana y Paco sois un cielo de personas y estuvimos muy orgullosos de que nos visitarais.

Si os gustan ella los vende en su blog, son una joya y para mi un honor que una gran mujer como ella me los regalase.

La segunda indicar que, como producto de temporada de verano, los "malacatones" (apodo cariñoso que yo le doy a esta fruta) son elegidos por Cocineros del mundo como reto, junto con los tomates, para participar en el reto del mes en el que quiero participar.

Y antes de acabar recordaros que hasta el 15 de julio podeis participar en el concurso de blogs gastronómicos y que el enlace con las bases, los teneis AQUI , el premio es goloso, un finde para 2 personas, con cenas y sesiones de spa incluidad para  dos personas.. animaros!!  

Al lío:

Ingredientes para 2/3 personas:

-3 melocotones más bien maduros
-40 gr. de mantequilla con sal
-Tomillo limonero
-El zumo de un limón
-2 tapones de ron
-1/2 cucharada de postre de extracto de vainilla
-2 cucharadas de postre de azúcar moreno




Servir con yogur muy frío o unas bolas de helado.

Elaboración:

1.- Encendemos el horno a 180 º, cortamos los melocotones por la mitad y los quitamos el hueso, los ponemos en bandejitas individuales aptas para el horno.

2.- Sacamos el zumo de limón, mezclamos con el tomillo, la vainilla,  la mantequilla y el ron lo metemos al microondas 30 segundos para que se derrite la mantequilla e infusione.





3.- Ponemos el jugo de la infusión sobre los melocotones y espolvoreamos cada plato con  1 cucharada generosa de azúcar moreno.


4.- Metemos al horno 15 minutos, servimos caliente/ templado acompañado de yogur natural o un helado aparte  que mezclaremos a nuestro gusto.


La mantequilla, el tomillo y el limón acentuan el sabor del melocotón y el contraste con el helado supone un bocado sorprendente



Vivir la vida como tu la quieres no es fácil pero si no lo intentamos nunca lo conseguiremos.