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lunes, 11 de marzo de 2013

Garbanzos con bogavante o la fuerza de la tierra y el sabor del mar.

A mi el mar me arrastra..me seduce, me enamora.
Todos los día en cuanto me levanto lo primero que hago es ir a mirarlo.
El mar, está vivo, todos los días cambia. Igual que yo.
Unos días manso , plácido, relajado. Como sino existiera y fuera una laguna. Mis días cansinos y aburridos
Otros días, chispeante, con brillo,  con el sol reflejado en la marejadilla y haciéndolo relucir. Esos días en que me comería el mundo, en que todo me hace reír y se me ocurren las tontunas y las bromas.
Y, por último otros días grises, oscuros , con nubes negras por encima y que son los más difíciles de mirar sin que me invada la tristeza y la melancolía me envuelva. Es cuando tengo que hacer un esfuerzo por vivir y no dejo que la oscuridad se instale en mi corazón.

Este mes estamos de cine.. hoy otra película . Mediterráneo. Sino la habéis visto no os la perdáis..realmente deliciosa.



 Intento recordar  el día que vi el mar por primera vez, pero debía de ser muy chica que se pierde en mi recuerdo, para quien lo haya visto ya mas mayor supongo que fue  impactante y un recuerdo imborrable.

Pero el valor de la tierra y su fuerza también son irresistibles, la tierra es material, no cambia como el mar de un día para otro,  el transcurso del tiempo la transforma poco a poco, las heladas, las lluvias, la sequía, la erosión transforman el campo y el paisaje.
Mi cuerpo al igual que la tierra, también se transforma lentamente.. una arruga más, un cambio de peso..una enfermedad. 

La tierra recibe al mar, esperándolo en la playa, en los acantilados.. paciente.
Nuestro cuerpo también recibe a nuestro espíritu  aguantando el temporal, las locuras, los desmanes.

En el equilibrio está el bienestar. Conjugar cuerpo y mente no es fácil. 

Pero podemos intentarlo, la calidad de vida pasa por esa balanza. La mente tiene que estar viva para cuidar al cuerpo, la energía y las ganas se alimentan de ambos.

El cariño en las acciones;  La buena fe y la fuerza interior consiguen  hacer brotar lo mejor de nosotr@s mismos.  Tener como objetivo,  la paz y la coherencia. Buscar la solidaridad, destapar la humanidad, que nos lleve a ser mejor personas día a día y definitivamente a sentirnos bien y a gusto con nuestro cuerpo y nuestro carácter.

No es fácil,yo todos los días me equivoco en montones de decisiones o de actuaciones pero, eso no impide que, siempre busque mi mejora personal y mi pensamiento:
-"Mañana lo haré mejor, lo voy a conseguir. Yo puedo"

Soportando los palos, los inconvenientes, los problemas. Respirando hondo y llenándonos de energía para vivir un día nuevo.


Y asi todos los días, sonriendo por mis hijos, por mi Luisillo, por mis amigos, por vosotros y como no,  por mi blog. 

El plato de hoy me llevo a todas estas reflexiones porque,  auna la fuerza de la tierra y el sabor del mar. Una combinación sorprendente que gustará mucho a los amantes de la cuchara con personalidad..



Con esta receta participo en el grupo de google +  Cocineros del mundo en el reto salado del mes de Marzo: Garbanzos.
Si quieres participar con nosotros, entra a visitarnos, tenemos amigos en todo el mundo.. pincha AQUI



Ingredientes para 3/4 personas:

-300 gr. de garbanzos
-1 bogavante crudo
-1 cebolla
-Una hoja de laurel
-3 dientes de ajo en brunoise (muy picadito)
-1/2 pimiento verde picado en brunoise
-3 cucharadas de tomate frito casero
-1 cucharada de harina
-Un poco de azafrán y una cucharadita de pimentón dulce.
-Una guindilla (Opcional)
-150 ml. de coñac
-Aceite de oliva virgen extra y sal.

Caldo de pescado o fumet: Lo hice con 1 puerro, 1/2 apio, los troncos de las cebolletas (o 1 cebolla), una zanahoria, cabezas , cascaras de gambas y espinas de pescado blanco, un chorro de vino blanco y 1 cucharada de sal y  unos granos de pimienta. 2 litros de agua. Hervimos todo  20 minutos y reservamos. 



Elaboración: 

La noche antes ponemos los garbanzos a remojo en agua caliente con una pizca de sal. 

1.- Ponemos a cocer en la olla, una cebolla y laurel cuando esté caliente echaremos los garbanzos previamente escurridos. Tendremos 40 minutos en la olla express o 2 horas en la olla normal.Con agua que les cubra pero no más.
Si utilizamos garbanzos cocidos la receta empieza a partir de ahora.

2.- Haremos el caldo de pescado como indico arriba. Reservamos.



3.- En una sartén con un poco de aceite de oliva (como 2 cucharadas) añadimos una cucharada sopera de harina, cuando pierda el color y se integre con el aceite, ponemos el azafrán y el pimentón, movemos y apartamos del fuego. Disolvemos esta gacha con un cucharon del caldo de pescado y vertemos sobre los garbanzos, añadimos 3 cucharones más de caldo, en total como 1 litro aproximadamente. Y dejamos que los garbanzos sigan cociendo con el caldo a fuego lento. Probamos  y sazonamos con sal.


4.- Cortamos el bogavante, primero la cabeza por un lado y luego la cola. Desechamos los bigotes, quitamos las patas, cortamos en partes. La cabeza abierta a la mitad.
A las pinzas les quitamos la goma, y las damos un golpe con la macheta vuelta para no estropear el cuchillo.



5.- El estómago que está en la cabeza lo tiramos que no está rico.Es lo que he quitado en la foto a la derecha.


 Tenemos cuidado de los jugos de la tabla no perderlos,  los echaremos luego a la cazuela.

6.-En una cazuela amplia  ponemos 4 cucharadas de aceite de oliva, a fuego medio/alto (al 7 en mi vitro) y añadimos los ajos y el pimiento verde, todo muy picadito. Si queremos darle un toque picantillo ponemos la guindilla también  yo se la pongo pero si hay niños mejor no.
Cuando los ajillos empiecen a amarillear, incorporamos el bogavante, con las partes duras boca abajo, cuando se vuelvan rojas  (un par de minutos) damos la vuelta y añadimos los jugos de la tabla. 


7.-Incorporamos el tomate frito y movemos, echamos el coñac y flambeamos prendiendo la salsa con un mechero. Antes de prender el fuego aseguraros de tener la campana extractora apagada para evitar riesgos.



8.- Cuando apague la llama añadimos los garbanzos con su caldo. Dejamos cocer 4 o 5 minutos más y apagamos la cazuela.


Tendremos que poner unas pinzas de marisco en la mesa para terminar de pelar el bogavante y aprovechar toda la carne y sus jugos.

Emplatamos y al festín..


Tierra y mar, cuerpo y mente y un objetivo.
 Y tu..¿eres capaz de acordarte cuando viste el mar por primera vez?